Qué linda es la palabra "Casa", si pudiese ponerla sobre una mesa de madera, abrirla, rellenarla, y luego forrarla de terciopelo, cartón y canciones.
Porque muchos perdimos por el camino lo que teníamos en casa, y no es culpa de nadie. Buscando la libertad se olvida a veces el compromiso.
Quién es quién hoy, quién es quién sabio, antropólogo o poeta, para indicarnos qué es mejor la libertad o la solidaridad, o las dos juntas.
Los hechos son dos, para mí:
1. Hoy lloré escuchando "¿Qué va a ser de ti lejos de Casa?"
2. Ayer vi a un chico joven andando en bicicleta por el pueblo, e imaginé que el futuro va a estar lleno de Casa, que después de este golpe de esta incógnita, de esta crisis global injusticia local, los jóvenes van a volver a los pueblos y van a querer tener comunidades, van a querer y necesitar compartir, y debatir, y hacer pueblo desde abajo, desde el barrio y la familia. Y va a volver a existir la familia, la familia que es libre y responsable, y la que puede elegir órganos de gobierno o religiones, pero que no es súbdita de ninguno.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
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